viernes, 12 de noviembre de 2010

Su último pensamiento

(Es recomendable leerlo escuchando la canción)




Eran las 9:30 de una mañana gris de febrero. Él estaba sentado en su cama deshecha mirando por el enorme ventanal, que hacía de su habitación un escaparate para los pocos pájaros que pasaban por ahí en ese momento.

Estaba cabizbajo preguntándose cuál sería su último pensamiento. Era consciente de que era insignificante ante el paso que iba a dar. Miró hacia su derecha, y se quedó mirando la foto que estaba en su mesa de noche. Se levantó y la cogió para mirarla detenidamente. Caminando por su enorme habitación sólo hacía que fijarse en su foto, esa era la última vez que la iba a ver. No podía dejar de sentirse culpable y abatido. Se daba pena a sí mismo. Se agachó para mirar la foto y su última lágrima cayó violentamente por el rostro de ella, igual que la noche en la que le abrió su corazón de par en par… pero en aquel momento obtuvo respuesta. Dejó la foto encima de la mesa de noche y la puso cara al ventanal para que pudiera ver su cobardía desde primera fila.

Se tumbó en la cama boca abajo, y el aroma de ella hizo que sus glándulas lacrimales segreguen tristeza de nuevo. Inspiró todo lo profundamente que sus pulmones le permitieron. En esos tres segundos, cientos de recuerdos aturdieron su mente, cosa que le hacía sentir aún más prescindible. Mantuvo su fragancia dentro de él todo lo que pudo. Era la última vez que su olfato iba a invocar su presencia. Se dio la vuelta y recordaba las eternas noches a su lado sin poder dormir, en la misma posición que estaba en ese momento, pero pudiendo cogerle su suave mano disipando así la falta de sueño. Cerró los ojos y decenas de recuerdos que jamás podría revivir iban y venían. Allí tumbado sólo oía la voz de la ignorancia, el himno de la cobardía, la sinfonía de la tristeza… era todo silencio.

Decidió poner su canción favorita a todo volumen, aquella que tantas veces habían bailado, con la que habían discutido, con la que habían hecho el amor por primera vez… era la mejor canción del mundo. Sentía agonía en ese momento, pero la canción le calmó, le dio más razones para hacerlo. Se dirigió al ventanal y lo abrió todo lo que este le permitía. Entró un frio horroroso, pero le daba igual enfermar, él ya lo estaba.

Se apoyó en la pared más lejana al ventanal y se quedó mirando fijamente a aquel cielo gris y lluvioso. Las lágrimas volvieron a brotar con fuerza, el cuerpo le temblaba cómo cuando hicieron el amor por primera vez en esa habitación, en esa cama y sonando esa canción. Mientras lloraba desconsoladamente, se sorprendía de no dudar lo que estaba haciendo. Veía en ese ventanal la puerta de escape de aquella tortura, nunca más… nunca más.

Sus temblorosas piernas empezaron a moverse todo lo rápido que podían, su dirección estaba clara, su destino también. Corría hacia aquel cielo gris y lluvioso, las dudas le inundaban pero él consiguió acallarlas imaginándose un futuro sin ella, un futuro oscuro y protervo que no quería conocer. Podía sentir el frío en su cara empapada de dolor, sus hinchados y rojizos ojos miraron por última vez ese rostro que nunca será capaz de olvidar. Ese rostro que lo supone todo para él y del que no contempla una vida sin poder verlo cada mañana y besarlo cada noche.

No podía dejar de sentirse culpable, repasó en décimas de segundo todos y cada uno de los errores que había cometido en su vida, pero ninguno le hacía sombra a ese, a ese error que ha supuesto que cometa la decisión más trágica que una persona puede tomar. Visualizar aquello le dio fuerzas para saltar al vacío con una seguridad y un convencimiento impropios de esa situación. Mientas sonaba su estrofa favorita de aquella mágica canción, que repetía una y otra vez “I know you are but what am I?”, saltó al vacío, hacia aquel punto sin retorno que haría desaparecer aquel rostro, aquel error… ese perpetuo sufrimiento.

El vértigo le paralizó, pero no consiguió quitarse aquella imagen de la cabeza, ni que se plantease que hubiese pasado si aquella noche no la hubiese conocido, si no hubiese ido a aquella fiesta, si no hubiese cogido el coche… Intentaba encontrar respuesta, pero su mente no contemplaba una realidad paralela en la que no estuviese ella.

Nunca más cometería errores, nunca más sufriría… jamás la volvería a recordar. Ese fue su fin. Una decisión cobarde pensarán algunos, exagerada pensarán otros, pero esa fue su decisión. Es demasiado tarde para hacerle entender las millones de posibilidades que el futuro le podía brindar, él las contemplaba, pero el dolor ganó la batalla… otra batalla de una eterna guerra.

lunes, 19 de julio de 2010

Cuando un amigo se va..

25 años dan para mucho y para muy poco, él eligió la primera opción. Nunca he conocido a nadie que optimice tan bien tiempo y recursos, ha hecho cosas que probablemente yo en una vida entera no lo podré hacer. El recuerdo que tengo de él no lo podré borrar, pero es que tampoco quiero, pero me jode no haber pasado más tiempo a su lado y es que era muchísima gente la que requería su compañía. 3 días hace que se fue y tres días hace que no he parado de recordar momentos y risas... la gente dice que cuando alguien se va sólo se recuerda las cosas buenas, pero cuando no hay cosas malas que recordar todavía es más dura la pérdida.
Recuerdo los abrazos de la segunda champions en su casa, la fiesta del novato donde le conocí y creía que tenía casi treinta años, cuando me explicaba su viaje a Australia y me moría de envidia, los quintos que nos tomábamos viendo el futbol, su mirada al estilo Christopher Lambert en los inmortales y de tantas y tantas cosas.Pero sin duda de todos esos recuerdos me quedo con haberle conocido y compartido momentos.
Hay mucha gente que lo está pasando peor, su familia, Majo y sus amigos de toda la vida, pero a todos los que le conocimos nos han quitado algo... HASTA SIEMPRE PABLO.

martes, 16 de marzo de 2010

La siesta: el mejor invento español.

La siesta se podría definir como la acción de dormir con una duración superior a 20 minutos e inferior a la hora y media que se realiza fuera de las horas de sueño habituales. Hay muchas variantes y diferentes formas de realizarla. La podemos dividir en tres campos: clásica, sin corte y como puedas.

Clásica: La que se realiza en el sofá después de comer. Esta puede ser de dos formas:

-Espontánea: Sentado y girando cada vez más hacia un lado, hasta que adoptas una postura lo suficientemente agradable para conciliar el sueño. Al despertar, ni te enteras que has dormido. Duración: entre 20 y 40 minutos

-Provocada: justo después de comer, coges un cojín, una manta, bajas el volumen de la tele y te pones en posición horizontal. Duración: entre 30 y 60 min

Sin corte: La que sabes 100% que vas a dormir.

-Post-comida: Bajas la persiana de tu habitación, te pones el pijama y te metes en el sobre. Duración: 90 minutos.

-Pre-comida (o del borrego): Mismo procedimiento que la anterior, pero con el estómago vacío. Es bastante probable que cueste más dormir.

Como puedas: Está es la especialidad de los japos. Todo vale. Puedes hacerlo en el metro, en el curro… sólo es necesario un lugar donde apoyar la cabeza.

-Antes: Se produce al poco tiempo de despertarse, cuando las neuronas van a medio gas todavía. Duración: La que te dejen

-Después: Cuando acabas tan destrozado que no te puedes ni mover. Duración: La que te dejen

domingo, 11 de octubre de 2009

Teorías sobre la vida

"Jesucristo fue el primer mago de la historia"

miércoles, 7 de octubre de 2009

Un gran sueño y una gran casualidad

Recuerdo que hace unos años tuve un sueño de esos que te despiertas con una gran sonrisa, hasta que te das cuenta de que estas en el mundo real. Fue un sueño sobre cosas que me habían pasado hacía ya un tiempo, pero que las tenía todavía metidas en la cabeza. Estuve todo el día dándole vueltas al sueño y recordándolo durante toda la mañana. Mas tarde, no se porqué, me acordé de una canción de John Lennon de la cual no sabía el nombre, pero si que me sabía la melodía. Buscando en youtube la encontré. Se llamaba Just a jealous guy. Estaba satisfecho por mi hallazgo, pero me puse a prestarle atención a la letra. Me quedé alucinado ya que casi toda la letra hacía referencia a mí y a ese sueño que había tenido. Es como si la hubiese escrito yo. Es una de esas casualidades que nunca lograré comprender.

Ha pasado tiempo ya, y el otro día buscando algunas canciones olvidadas encontré este tema. Me puse a escucharla y recordé el sueño como si estuviese sumergido en él. Entonces pensé que esa canción era demasiado alegre (melódicamente) con respecto al sueño. Pues volvemos a las casualidades, ya que buscando en el spotify deftones, va y me encuentro con una versión que hacen de Jelous guy trasladándola a su estilo. La verdad, no entiendo nada. Pero me encanta.

sábado, 20 de junio de 2009

Consejo

Hoy mientras intentaba dormir mi primera siesta desde hace un tiempo, me ha venido una cosa a la cabeza que leí no hace mucho. Era un consejo que decía: Los expertos recomiendan dormir de 7 a 8 horas diarias.

Pues señor experto, lo que necesito para eso es simplemente un ejercito armado con lo siguiente:

- A.K 47 (con balas perforantes de las que se usan para cazar focas)
- Bazokas
- Tanques
- Lanzallamas
- Dos bombas nucleares (por si acaso)

¿Y por qué necesito esto? Pues porque tengo un jodida familia de aliens afincada debajo de mi casa graznando las 24 horas del día

domingo, 24 de mayo de 2009

Lo que se encuentra uno por el mundo...

En un lugar que no puedo revelar, ya que ben Linus tiene amenazada a toda mi familia, averigüé donde esta la nueva estación de la iniciativa Dharma. Se llama "el Meódromo", y hay que tirar de la cadena cada 108 minutos, sino implosionará el mundo.




No solo me he cruzado últimamente con una estación de la iniciativa Dharma, sino que he averiguado cual es la estartegia macroecnómica con la que el Fondo Monetario Internacinal (mas conocido como FMI) no sacará a todos de esta crisis. Gracias a todos los directivos por tomar iniciativas con tanto futuro.