domingo, 24 de mayo de 2009

Lo que se encuentra uno por el mundo...

En un lugar que no puedo revelar, ya que ben Linus tiene amenazada a toda mi familia, averigüé donde esta la nueva estación de la iniciativa Dharma. Se llama "el Meódromo", y hay que tirar de la cadena cada 108 minutos, sino implosionará el mundo.




No solo me he cruzado últimamente con una estación de la iniciativa Dharma, sino que he averiguado cual es la estartegia macroecnómica con la que el Fondo Monetario Internacinal (mas conocido como FMI) no sacará a todos de esta crisis. Gracias a todos los directivos por tomar iniciativas con tanto futuro.

miércoles, 8 de abril de 2009

una teoría sobre la vida


" El paso del tiempo es directamente proporcinal a la cantidad de mierda a tragar "

lunes, 6 de abril de 2009

A letter to heaven

Esto es una carta que me hubiese gustado que leyera mi gato que ha muerto hoy. Parecerá que estoy loco, pero aquel que tenga un animal de compañía desde hace mucho años y le quiera, me entenderá perfectamente.

He elegido esta cara b de Jeff Buckley, porque es la última de tantas canciones que hemos escuchado juntos.





18 años hace que te vi por primera vez. Fue toda una sorpresa, y pese a que no era muy consciente de la situación enseguida te acepté como mi amigo. Recuerdo como me hacías reír cuando te subías por la puerta y ponías los ojos en la mirilla, cuando corrías pasillo arriba pasillo abajo, cuando dormías boca arriba, cuando no te separabas del radiador en invierno, cuando te pasabas horas al sol... Pero si te soy sincero, de lo que más me acuerdo es de cuando te pasabas días en la cama cuando estaba enfermo. También te tumbabas a mi lado cuando estaba triste y aunque nunca hemos podido establecer ninguna conversación, siempre has estado ahí. Has sido mucho más importante para mí en esos momentos que miles de palabras de otras personas y ahora me haces falta. Además tú has hecho que respete y quiera a todos los animales, porque en cada uno de ellos te veo a ti, y me parece imposible hacerles daño. No sé si habrás sido el gato más feliz del mundo, pero eso sí, apostaría mucho dinero a que has sido el mas querido.



El viernes llegué a casa y te vi en tu cesta, estabas dormido. Al rato me enteré que llevabas 2 días sin comer. Era consciente de que el momento que más he temido en mas de 22 años había llegado. Al día siguiente estabas intentando levantarte pero no podías casi ni caminar, cada 3 metros te tenías que tumbar. En ese momento te cogí y eras todo huesos, no tenías nada de musculatura. Ahí no pude mas, me hiciste llorar como nunca lo había hecho. En mi vida había sentido tanta impotencia. Ahí tumbado contigo, me vinieron recuerdos que nunca olvidaré. Quise disfrutar cada segundo a tu lado, pero no podía. Solo podía llorar y sentirme absolutamente derrotado.

Lo mas duro fue al día siguiente a las 4 de la tarde, cuando te llevé a mi cuarto para pasar mis últimos diez minutos contigo a solas, sin que nadie nos molestase. Estabas ahí tumbado encima de mi cama, completamente indefenso y débil. Solo podía abrazarte, nada más. No podía decirte nada, solo ver tu cuerpo agotado. No podía parar de llorar, tanto tiempo temiendo este momento, para que luego no sepa que decir, que hacer; solo podía llorar y mirarte. Era consciente de que nunca mas iba a verte, pero por lo menos me pude despedir de ti. Al menos la muerte me dio esa oportunidad de elegir que era lo último que te iba a decir. Eso solo lo sabemos tu y yo. Llegó el momento de irme. Tras un profundo beso, solo me queda darte las gracias por todo. Gracias, gracias, gracias, gracias, gracias... nunca te olvidaré.


lunes, 9 de marzo de 2009

un ciclo sin fin




Nunca he tenido nada claro en mi vida. Nunca he sabido como reaccionar. la inseguridad se apodera de mi. Me siento débil ante la inmensidad del mundo que me rodea, de la gente, del conocimiento, de lo que puede pasar, de lo que debe pasar. No se como actuar cuando algo sale mal, tampoco se que hacer cuando algo sale bien. Estoy desubicado. ¿debo hacer esto o esto? ¿Debo decir algo o no? ¿qué será lo mejor para mi? ¿y para mi futuro? Bueno, esto es lo que pienso cada mañana nada mas despertarme, cada noche antes de acostarme. Y el problema sigue, ¿cómo soluciono esto? Dioooosss me está matando. Necesito evadirme sea como sea, necesito desconectar, porque estas respuestas parece que nunca van a llegar. No se cuando llegaré a una conclusión convincente, pero tampoco quiero ser un “mononeurona” que quiere vendarse los ojos cuando algo le cuesta esfuerzo. Quiero estar tranquilo y esa tranquilidad solo lo puedo tener de dos formas, sabiendo mi futuro o teniendo la seguridad suficiente como para no hecharme atrás y tomar decisiones que no me hagan arrepentirme. Y estoy harto de esta situación. Así que a partir de ahora me la jugaré a una carta. Si sale bien, perfecto y si no, a jugarse otras cartas hasta que me quede sin. No mirar atrás, nunca mas mirar atrás. No mas errores, porque los errores solo se cometen cuando uno cree que los ha cometido. Solo queda hacer lo que crea mas conveniente en este momento y lo demás a tomar por culo, si alguien no esta de acuerdo, pues lo siento. Servidor se ha artado de inseguridades. Mañana será un gran día, me voy a comer el mundo. Nadie me puede parar los pies. NADIE



Al día siguiente:


Nunca he tenido nada claro en mi vida. Nunca he sabido como reaccionar. la inseguridad se apodera de mi. Me siento débil ante la inmensidad del mundo que me rodea, de la gente, del conocimiento, de lo que puede pasar, de lo que debe pasar. No se como actuar cuando algo sale mal, tampoco se que hacer cuando algo sale bien. Estoy desubicado. ¿debo hacer esto o esto? ¿Debo decir algo o no? ¿qué será lo mejor para mi? ¿y para mi futuro? Bueno, esto es lo que pienso cada mañana nada mas despertarme, cada noche antes de acostarme. Y el problema sigue, ¿cómo soluciono esto? Dioooosss me está matando. Necesito evadirme sea como sea, necesito desconectar, porque estas respuestas parece que nunca van a llegar. No se cuando llegaré a una conclusión convincente, pero tampoco quiero ser un “mononeurona” que quiere vendarse los ojos cuando algo le cuesta esfuerzo. Quiero estar tranquilo y esa tranquilidad solo lo puedo tener de dos formas, sabiendo mi futuro o teniendo la seguridad suficiente como para no hecharme atrás y tomar decisiones que no me hagan arrepentirme. Y estoy harto de esta situación. Así que a partir de ahora me la jugaré a una carta. Si sale bien, perfecto y si no, a jugarse otras cartas hasta que me quede sin. No mirar atrás, nunca mas mirar atrás. No mas errores, porque los errores solo se cometen cuando uno cree que los ha cometido. Solo queda hacer lo que crea mas conveniente en este momento y lo demás a tomar por culo, si alguien no esta de acuerdo, pues lo siento. Servidor se ha artado de inseguridades. Mañana será un gran día, me voy a comer el mundo. Nadie me puede parar los pies. Nadie.


el día después:

Nunca he tenido nada claro en mi vida. Nunca he sabido como reaccionar. la inseguridad se apodera de mi. Me siento débil ante la inmensidad del mundo que me rodea, de la gente, del conocimiento, de lo que puede pasar, de lo que debe pasar. No se como actuar cuando algo sale mal, tampoco se que hacer

sábado, 10 de enero de 2009

¡Muerte a mis vecinos!

Mis vecinos de abajo son ciegos y merecen morir. Sí habeis oído bien. Son los hijos de puta mas cabrones de los "seres" que existen en el universo. Seguramente pensareis: "como se pasa". Pues no, no me paso. Es la 978495873457357436ª vez que intento dormir una siesta y no puedo (sin exagerar). Lo que sinceramente es muy frustrante, y más cuando sabes de donde vienen esos infernales chillidos, gritos y música de mierda a todo volumen a las 4 de la tarde. No me enfada que no me dejen dormir la siesta, sino que tengo los cojones tan hinchados que parecen globos.

Para que os hagais una idea su modus operandi es el siguiente:
- Poner la radio a toda hostia en el patio de luces cuando se despiertan y apagarla... cuando les da la gana.
- La zorra de la hija pequeña (ahora tendrá unos 14 o 15 años) se dedica a llamar a sus amigas radioactivas y ponerse a jugar a la comba o no se que en el patio, claro, no vaya a ser que solo nos molesten a nosotros.
- Cuando la pedazo-gorga de la niña se pone a correr tenemos que quitar los cuadros de las paredes para que no se rompan.
- El padre se dedica (bueno la verdad es que últimamente no lo hace mucho) ha gritar:"WEAH" sin ningún tipo de sentido.
- Escuchan y "ven" teletroncho todas las noches. Y ha llamado mas una vez.

Esto es una milésima parte de todo lo que dan por el culo. La historia empezó así:

Todo empezó hace unos 8 años cuando mis padres hicieron la peor compra de la historia: esta casa. Teníamos unos vecinos a los cuales yo ya conocía porque sus hijas iban a mi colegio. El padre es ciego y las dos hijas y la madre tienen unas gafas que ya las querría la nasa para poder estudiar el planeta Júpiter.Al mes de estar en la casa nos llegó una carta del juzgado diciendo que nos habían denunciado por tener hilos de tender. Sí, sin decirnos nada nos denunciaron. Mi padre bajo a hablar con ellos para ver que había pasado (como una persona normal). Bueno, los gritos que le daba la bola-de-mierda esa que tenemos por vecina se oían hasta en albacete.

Ahí el primer acto. Al cabo de unos días vinieron dos policías a mi casa. Si, como os lo cuento. Y me dijeron que habían recibido una denuncia porque según ellos me habían visto como cogía un cigarro y les quemaba el toldo. Cosa que es mentira, pero no descarto hacerlo algún día.

Imaginaos como están las relaciones entre la familia de cerdos esa y la mía. Por cierto, deciros que si conoceis a algún abogado que trabaja en el juzgado de castellón, preguntadle por "querellator". Así es conocido mi vecino.

¿Cuales son las soluciones? Pues hay varias:
1) Irnos de esta casa.
2) Prenderles fuego a la casa. Pero podría dañar la mía. Así que nada.
3) Traer una piara de cerdos hambrientos a su casa y encerrarlos. Pero igual se toman unas birras juntos y hablan de lo suyo. Tampoco.
Pocas soluciones viables me quedan así que lo único que me queda es imaginar de que modo pueden morir. UUuuuuha ha ha ha (risa malvada)

miércoles, 7 de enero de 2009

micro-relatos II



Apenas tenía10 años cuando estaba jugando un partido de futbol con el equipo del colegio. Él no recordaba muy bien aquella situación. Sólo recuerda la trascendencia del partido. Era importante, pero eso a él le daba igual. Lo único que le interesaba estaba entre el público. Era su padre al que apenas veía, y hoy le había llevado al partido. Estaba entre el público mirándole fijamente y aquel niño se sentía nervioso. Era la primera vez que su padre le miraba mas de una hora consecutiva. Era casi el final del partido, el empate en el marcador. Cogió el balón y lo derribaron en el área. Penalti. El entrenador dio ordenes de que lo tirara el capitán, pero él miró al público y vio a su padre levantado y aplaudiendo. Se encaró con todo el equipo y se dispuso a tirarlo. Lo marcó. Todo el mundo fue a abrazarle, pero él se dirigió corriendo y con lagrimas en los ojos hacia su padre sin mirar atrás. Se abrazaron durante mucho tiempo, hasta que el niño levantó la cabeza hacia arriba mirando a su padre, él también lloraba, pero no de alegría, no de pena, no de sufrimiento, sino de orgullo por su hijo. El niño se puso a llorar como nunca antes lo había hecho, el sabia que todo el mundo le estaba mirando, que la niña que le gustaba estaba viéndole, pero a él le daba igual porque fue en ese momento cuando se dio cuenta de lo mas importante para él en ese momento, y es que su padre le quería.

Él recordó aquel verano de adolescencia, en el que apenas llegaba a la edad de trece años e iba con su bici nueva a un lugar en el que nunca había estado. Iba con sus amigos, era feliz o ingenuo, da igual, él estaba bien, disfrutaba cada segundo, cada color, cada aroma de aquel pequeño gran viaje que se disponía a realizar junto con sus amigos a ese nuevo lugar. Cuando llegó allí se sintió anonadado ante esos edificios, ante esa playa, ante aquel lugar. Justo en ese momento se dio cuenta de que le estaba recorriendo por el cuerpo una sensación nueva, una sensación extraña pero agradable. Se estaba dando cuenta de lo que era la plena libertad. Él siempre ha tenido que dar explicaciones, ha estado siempre controlado, pero hoy no, hoy él es completamente independiente, aquí nadie le conoce, nadie le mira, nadie sospecha quien es, nadie sabe que esta haciendo. Eso le produjo la sensación de libertad completa, había oído hablar de ella, pero nunca la había experimentado. Estaba feliz, como nunca antes lo había estado, se sentía bien, estaba flotando en aquella nueva ciudad y tumbado en la playa fumando sin miedo a nada, con el viento cálido del verano veía a la gente pasar, sus amigos jugaban en la arena y chillaban, pero él solo oía las olas y el viento. Con los ojos cerrados miraba el sol que le producía un calor agradable siendo consciente de qué era la libertad y sobre todo la independencia.

Unos años después, el estaba con sus amigos en una discoteca, había mucha gente. Salió fuera un momento a fumarse un cigarro y a recordar esa cara que le vuelve loco desde hace muchos meses. Cuando le está dando la primera calada mira al final de la calle y la ve a ella con sus amigas. Ella también le ve, pero él hace como que no la ha visto. Pero se le veía temblar desde kilómetros. Estaba muy nervioso, pero en el fondo estaba tranquilo porque no tenía ninguna posibilidad de besarla, de acariciarla, de hacerla sonreír, de estar junto a ella, solo podía amarla desde la lejanía, sin que ella lo supiese. Entró otra vez, pasó el rato y vio a su amigo y en el oído le dijo: “tu también le gustas” Él le miró con una felicidad enorme y le dio el único beso que le ha dado a otro chico. Se dispuso, con las piernas temblando pero seguro, a ir hacia ella. La miró fijamente y sus amigas se fueron. Ellas sabían lo que iba a pasar. Él la miro, ella lo miro sonrojadamente, pero él estaba muy seguro, llevaba meses soñando con ese momento. Sonaba su canción favorita. Sabía que había mucha gente pendiente de lo que pasaba en el fondo de esa discoteca, pero a él le daba igual, solo tenía ojos para ella. La música se iba intensificando al ritmo de su taquicárdico corazón. No dijo nada, solo la miro a los ojos como nunca había mirado a nadie. Cerró los ojos y la besó experimentando el amor en su mas explícita definición. Se dio cuenta de que recordaría ese momento el resto de su vida. Estaba en una nube, no sabía cuanto estaba durando aquel magnífico beso, solo quería que ese momento fuese eterno.

Una voz interrumpe estos recuerdos y le dice que ya lo tiene. A lo que el tristemente le dice gracias. Ella le dice que todavía esta tiempo de no hacerlo, pero él ya ha tomado la decisión. Ella llora en sus brazos, y él le dice con una seguridad pasmosa para esa difícil situación que esta enfermedad le habrá ganado la guerra, pero que él decidía cuando finalizaba la última batalla. Y ese era el momento, el momento de ingerir la mortal sustancia que pondrá fin a su sufrimiento. Se empezaba a quedar dormido, pero el sabía como quería morir. Lo haría recordando ese beso, en esa playa con la sensación de que ha vivido la vida lo mejor que ha podido y con una gran sonrisa en la cara.

lunes, 15 de diciembre de 2008

Un pequeño experimento

¿Que sería de las películas sin música? La resupesta es simple: No tendrían ni la mitad de gracia. Aunque la música no sea muy buena, te hace meterte en a película. Pues mi idea es hacer lo mismo pero con un relato que me ha surgido al escuchar una cación de radiohead. Probad que os parece. Leed esto escuchando música que le pegue a ver que pasa. La canción se llama How to disappear completely






Estoy en mi habitación vacía, fría, con fotos que me recuerdan tiempos mejores. Escucho radiohead para mirar por la ventana, y lo único que veo es nieve, viento y gente pasar. No se que me pasa, solo veo tu rostro plasmado en la gente que pasa de un lado a otro de la calle, mi corazón empieza a acelerarse. No puedo estar mas tiempo parado en casa pensando y recordando, voy a salir a buscarte, a conseguirte cueste lo que cueste.
Ya estoy en la calle, hace mucho frío, mucho viento, pero mi corazón sube a mas pulsaciones todavía cuando veo a la gente pasar confundiéndola contigo. No importa que sean altas, bajitas, rubias o morenas, a todas les pongo tu rostro y no lo puedo evitar. Pasa el rato y mi corazón sigue subiendo de pulsaciones, mis dedos empiezan a necesitar calor, pero me da igual, tengo que seguir andando para buscarte. No se que te voy a decir, no se como voy a reaccionar, me da igual, solo quiero verte, luego ya pensaré que te voy a decir.
Voy caminando por una avenida enorme y vuelvo a ver tu rostro de lejos, pero esta vez se parece a ti de verdad. Me acerco sigilosamente entre todos tus clones imaginarios. Mi corazón sube a unas pulsaciones que empiezan a ser preocupantes. Empiezo a temblar, no se si es por la baja temperatura o por la pequeña distancia que nos separa. Te giras y efectivamente eres tu. Ese es tu abrigo, no hay confusión. Te paras enfrente de una tienda a mirar el escaparate. Pero ya llevas mas de 5 minutos ahí. Empiezo a sospechar que esperas a alguien desde el otro lado de la calle, donde estoy medio escondido debajo de mi largo abrigo y mi gorro. El temblor va en aumento, al mismo ritmo casi que mis latidos. Entre toda la gente de repente solo veo a un tío, como si no hubiese nadie mas en la calle. Será él o no lo será. Se te está acercando paso a paso, segundo a segundo. Ya esta ahí, y justo en ese momento aparece un autobús entre ti y mi pequeña trinchera al otro lado de la calle. Pasan 30 segundos hasta que se mueve, y aparece lo que me temía. Era a él a quien esperabas. Empiezo a sentir una sensación distinta a la anterior, mis pulsaciones ya no sólo generan temblores, ahora empiezo a notar un odio desmesurado. Tengo ganas de cruzar la calle, para pegarle una paliza a ese tío. Pero si te quiero conquistar, no lo debo hacer. Voy a seguiros para confirmar si ese es tu novio, un amigo o un familiar. Voy detrás vuestro, con mi temblor sintiendo miedo, rabia, dolor, todo sensaciones negativas. Ahora estamos cruzando una preciosa plaza nevada, poco iluminada y llena de hojas, no se donde os dirigís. Cuando de repente, él se gira hacia ti, te coge y te da un beso digno de un final de película. Todo se ralentiza, no caen hojas, los coches van a un velocidad inferior a la nunca vista, la gente apenas camina, es una nube de estatuas. No hay sonido, no se oye a ese niño chillar detrás de esa paloma, ni a un enfurecido conductor hacer sonar su claxon, tampoco la música de las tiendas, solo oigo mis lentos latidos haciendo pum,pum.............pum,pum............pum,pum. Todo va mas lento y sin sonido pero mi cabeza piensa rápidamente cual es la forma mas idónea de cómo desaparecer completamente, mientras observo el beso mas largo y doloroso de la historia. No quiero mirar, pero no puedo parar. Se me empiezan a nublar los ojos con las lagrimas que desprenden mis ojos, y a la vez cegado por la luz de las farolas. Las deposito lentamente en mis fríos guantes, miro a mi paralizado alrededor y cuando vuelvo la vista hacia aquel punzante beso, veo que ya os habéis despegado. Estoy completamente paralizado, no me puedo mover, no puedo pensar, solo soy capaz de mirar el dolor en estado físico unos metro mas adelante, representado por tu beso. De repente te giras lentamente y me ves, pero sigo sin poder moverme. Nadie se mueve, solo tú. Tu expresión cambia radicalmente al percibirme. Es justo en ese momento cuando mi sistema motor empieza a funcionar y empiezo a correr. No se hacia que dirección, tengo tres a elegir. Sólo hay una a la que no debo ir. Me giro por última vez y veo como vienes hacia mí. Mis pulsaciones cobran una velocidad nunca antes conocida y empiezo a correr hacia atrás sorteando las decenas de estatuas mudas de mi alrededor, con lagrimas en los ojos. No se adonde ir solo se una cosa, tengo que desaparecer. Cruzo la paralizada calle apenas sin mirar y justo en ese momento veo un coche al que puedo esquivar, pero me viene a la cabeza ese beso y me quedo inmóvil y solo oigo un fuerte golpe.
Me despierto, pero no abro los ojos. Solo oigo sonidos distorsionados y noto mi cara mojada. Oigo con una claridad increíble pero de fondo, la canción de Radiohead How to disappear completely, a la vez que tus llantos mientras siento tu calor, junto con otra voz que dice que no me puedo mover. Yo se que si que me puedo mover, pero no quiero. He desaparecido completamente.